Terapia para adolescentes.

La terapia para adolescentes no es una charla aburrida ni una lección de vida (que para eso ya tienen a los profes y padres, ¿no?). Es un espacio donde pueden ser ellos mismos, sin filtros ni juicios. Donde pueden hablar de lo que les preocupa, les asusta o les enoja, sin miedo a escuchar “te lo dije” o “es solo una etapa”.
Ansiedad, estrés escolar, autoestima, relaciones, identidad, redes sociales … todo esto puede ser parte de su día a día y, aunque no siempre lo digan, necesitan herramientas para enfrentarlo. Aquí les ayudo a entender qué sienten, por qué lo sienten y, lo más importante, cómo manejarlo sin que el mundo se les venga encima cada vez que algo va mal, pero a la vez acompaño a la familia para entenderles a ellos/as y acompañarles de la mejor manera posible.
Porque crecer no es fácil, pero tampoco tienen que hacerlo solos. Con un enfoque cercano, relajado y que no da vergüenza (prometo no ser el terapeuta cliché), trabajamos para que encuentren su equilibrio y aprendan a cuidarse mientras descubren quiénes son.
Situaciones que pueden ser abordadas en terapia infantojuvenil:
- Alteraciones emocionales y del estado de ánimo
- Tránsito de una etapa del ciclo vital a otra.
- Conductas autolesivas.
- Situaciones de estrés vital.
- Alteraciones del comportamiento.
- Acompañamiento en procesos de duelo, pérdidas y separación.
- Trastornos alimentarios.
- Otros.